martes

RECONVERSIÓN

Desde que nació Martí nuestra visitas a restaurantes  han bajado bastante pero no nuestras ganas de seguir viajando y descubriendo lugares hermosos y comidas sabrosas...así que nos liamos la manta a la cabeza y decidimos seguir viajando con el peque...¿y si le doy un giro al blog y posteo además cosas de nuestros viajes?...A por ello

viernes

EL COCINERO EN CASA


Atrapada en un mundo de pañales, purés, chupetes, sonrisas y mofletes comestibles…dejarme que os presente el proyecto de mi “pioresnada” y papá de la criatura.
No haré ninguna crítica…vaya que no me admitan en código cocina…lo dejo en vuestras manos…y espero vuestras opiniones…;)

EL COCINERO EN CASA  
 también en  facebook e instagram @elcocineroencasa


jueves

MARTÍ


Se llama Martí, ocupó mi panza durante nueve meses y es la causa de mi larga ausencia.

Martí apunta maneras...soporta bastante bien los menú degustación, no llora en los restaurantes y le encantaría probarlo todo!!!
Ahora ya tiene algunos meses y sus papás hemos decidido institucionalizar "el día de la abuela" para descubrir nuevos lugares...así pues...volveré con nuevos restaurante jejeje...

viernes

EL CELLER DE CAN ROCA


Pequeñas insinuaciones que te conducen a recuerdos, te pasean por sensaciones afectivas, te embelesan con perfumes, visones y texturas cargadas de sutilezas.
Precisión, productos únicos, revisiones, revisitaciones, armonía y caos.
A mí me faltan las palabras, las que uso aparecen ya anunciadas en su carta y se materializan en unos platos realmente espectaculares, mucho más que una gran comida, una comida realmente GRANDE en EL CELLER DE CAN ROCA .
Nuestra opción fue el menú Festival con alguna pequeña adaptación , se añadió el Soufflé de berenjena y el cochinillo de Sierra Mayor. Una auténtico privilegio para los sentidos y un local realmente encantador, amplio y cómodo.
Necesitaría una web cam y a las palabras que me faltan podría añadirles unos cuantos gestos para poder expresar lo que disfruté en el Celler de Can Roca.
LO QUE ME GUSTO Me gusto todo y me gusto tanto…pero tanto TANTO!!!! pero destaco el Parmentier de aceitunas verdes, sin duda una auténtica alegoría a la ensaladilla rusa y el Turrón de foie gras, una delicia de avellanas tostadas, foie y cacao, (me está costando escribirlo y poder tragar saliva contemporáneamente), vamos una penita que semejante turrón no se comercialice estas Navidades ;)
LO QUE NO ME GUSTÓ TANTO Algo habrá que decir…puesta a ser tiquismiquis el Melón con jamón me pareció demasiado “agolosinado” tanto en aspecto como en textura y sabor.

sábado

HIERBAJOS SIN FRONTERAS

BASTA, BASTA, BASTA. De una vez...basta. Pretendo iniciar desde este momento el desarrollo de una misión humanitaria:hacer desaparecer el cebollino de nuestros platos durante una buena temporada. Me da igual el sistema. Estoy por empezar una campaña de apadrinamiento para mandarlo bajo el mar a la espera de fosilización… o lanzarlo con todas las fuerzas necesarias a un cráter de cualquier planeta o plantarlo entre los líquenes de Groenlandia o en las dunas del Kalahari, lo más importante es que esta hierba invasiva desaparezca una temporadita de la circulación ...qué exageración!…qué moda!… qué cansina!...a este paso se acaba en dos días y se convierte en especie protegida y encima nos cobrarán un pastón.
Está empezando a ser un trauma.

miércoles

GRANJA ELENA

Mientras no me dedico a otra cosa como me sugieren algunos anónimos ahí va otra joya: GRANJA ELENA, Paseo de la Zona Franca, 228. Anotad este teléfono 933320241, pues es casi imposible encontrar sitio sin reservar. Sin duda un lugar a tener en cuenta. Remodelado hace unos años ha perdido un poco el encanto original de “granja de barrio” pero se ha sabido mantener como restaurante sorprendente. Abierta en la década de los 70 como lechería de barrio con servicio de desayunos fue aventurándose en la oferta de platillos al mediodía para convertirse en lo que es hoy en día un restaurante particular y todo un secreto a voces. Una cuidadísima selección de ingredientes, una carta que varía a diario según la oferta de mercado, una ejecución óptima y una oferta de vinos amplísima, teniendo en cuenta las dimensiones del local(los puristas temblaran al ver la colocación de los vinos!) hacen que el lugar merezca una visita.
El espacio es bastante pequeño una barra siempre abarrotada y pocas mesas hacen que desde que abren para desayunos hasta la hora de la comida el local esté siempre lleno. Cuando consigues ocupar una de las mesas empieza el festival, una oferta amplia que hace difícil la elección lo mejor dejarse llevar por los consejos del propietario…todo un acierto…platos populares, deliciosas verduras de temporada, fantásticos arroces, imponente bacalao, guisos, foie...en fin un festín que culmina con unos postres magníficos. Vale la pena, no es un local barato pero creo que el precio está justificadísimo.
LO QUE ME GUSTO La amplia carta, dejarme guiar por los consejos del propietario y la calidad de los productos. Y el overdose de pistacho que cayó de postre.
LO QUE NO ME GUSTÓ TANTO la ubicación, bastante a trasmano y los horarios que limitan disfrutar del lugar en las comidas (Cerrado noches y festivos)...